*Los policías iban tras Orlando Orea, quien tiene una orden de captura con fines de extradición del FBI por el asesinato de un entrenador de futbol en Nueva York.

De la redacción

Otro País Noticias, México, 27 septiembre de 2018.-Dos agentes federales fueron asesinados en el estado de Puebla por un prófugo de la justicia de Estados Unidos, buscado incluso por el FBI.

Los dos elementos de la Procuraduría General de la República (PGR) ubicaron a Orlando Orea en el municipio poblano de Acatlán de Osorio, a donde se trasladaron para su aprehensión.

Orea tiene una orden de aprehensión pendiente en Estados Unidos por el asesinato en 2012 de Mike Jones, entrenador del equipo de futbol Red Bulls Juniors, en Manhattan, Nueva York.

Aproximadamente a las 5 de la tarde de este miércoles, los agentes federales se trasladaron al barrio de San Miguel, municipio de Acatlán de Osorio, como parte del operativo de captura de Orea, y a solicitud del FBI que pidió su extradición.

 

Durante semanas planearon la operación, pero cuando estaban a punto de detener Orea, este atacó a balazos y mató a los federales, quienes estaban comisionados a la Interpol en México, informó  Daniel Sánchez, suboficial de esa corporación.

Vecinos del barrio llamaron a las 17:20 horas a la policía para informar de la balacera, que duró alrededor de 10 minutos. Las autoridades ya estaban enteradas por una llamada de apoyo de los agentes, quienes murieron en el lugar.

Orea pudo huir de nuevo y evadir el operativo de búsqueda que desplegaron la Policía Federal y el Ejército –incluso con la ayuda de un helicóptero–, que solicitaron el apoyo de las autoridades de Oaxaca, estado que colinda con Puebla.

“Personal de la dependencia fue atacado por un individuo armado durante un operativo en la entidad poblana, en el cual se daría  cumplimiento a una orden de detención provisional con fines de extradición internacional, en contra de Orlando O., buscado por la Oficina Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés)”, informó la PGR.

Orea llegó a México en octubre de 2012, luego de fugarse de Estados Unidos por el asesinato de Jones.

Compró un boleto de avión de Aeroméxico y llegó al país antes de que lo incluyeran en la lista de exclusión aérea. Desde entonces, las autoridades estadounidenses le siguen su pista.