Los trastornos del sueño son alteraciones que afectan la capacidad para conciliar el sueño, dormir de forma continua o permanecer despierto, también producen comportamientos anormales durante el sueño como el sonambulismo.

El sueño es interrumpido por varios factores que incluyen la irregularidad en la hora de acostarse, las actividades antes de dormir, el estrés, la dieta y el uso de algunos fármacos.

Debido a la falta de sueño, las personas experimentan somnolencia, cansancio, irritabilidad y en algunos casos hace que la persona no pueda evitar quedarse dormida durante el día.

Las necesidades del sueño varían ampliamente, de acuerdo con expertos en sueño de la National Sleep Foundation, un adulto de 18 a 25 debe dormir entre siete y nueve horas al día, mientras que los adultos de 26 a 64 deben dormir entre siete y nueve horas.

Sin embargo, esto no siempre se logra pues existen personas que deben adaptar las horas que duermen a sus horarios de trabajo, por ejemplo los que tienen turnos nocturnos duermen durante el día, lo que ocasiona trastornos del sueño.

Los síntomas más frecuentes son el insomnio, la somnolencia excesiva durante el día, en algunas personas también provoca movimientos involuntarios de las extremidades, problemas de la memoria, de coordinación y de las emociones.

De acuerdo con el Manual de Merck de Información Médica General, existen dos tipos de sueño: el sueño con movimiento ocular rápido (REM) y el sueño con movimiento ocular lento (no-REM).

En el sueño REM, los sueños son más vívidos, la frecuencia y la profundidad de la respiración están aumentadas, además la actividad eléctrica en el cerebro es muy alta, semejante al estado de vigilia. Los terrores nocturnos y el sonambulismo suelen producirse en las fases tres y cuatro.

El sueño no-REM es el más común, pues lo tienen entre el 75 y el 80 por ciento de los adultos, el sueño progresa desde la fase uno y en la cuatro disminuye al máximo la presión arterial, la frecuencia cardíaca y la frecuencia respiratoria.

Si presentas alguno de los síntomas ya mencionados o usas algunos fármacos que te impiden dormir, acude con un especialista para prevenir complicaciones en la salud en un futuro.