El nuevo “Avance climático de la campaña antártica de verano” emitido por la Agencia Estatal de Meteorología señaló que el pasado verano austral las estaciones meteorológicas de las Bases Antárticas Españolas (BAE) registraron temperaturas inusualmente altas.

El organismo dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico de España detalló que la temperatura media de enero-febrero de 2020 en la BAE Juan Carlos I (JCI), en la isla Livingston, fue más cálida de lo habitual; con una temperatura de 3.5°C y una anomalía de 1.3°C respecto al promedio de los últimos 15 años.

“Este verano ha quedado calificado como el segundo más cálido de la serie sólo superado por el de 2006 con 3.9°C y una anomalía de 1.8°C”, manifestó la Agencia en el documento.

Además en la JCI la temperatura máxima observada fue de 12.3°C, 9.1°C mayor que el promedio de las temperaturas máximas de la estación. Mientras que en la base Gabriel de Castilla, situada en la isla Decepción, se registraron 13.1ºC, el valor más alto de los últimos 15 años pues la anterior marca histórica era de 12.7ºC (18 de enero de 2007).

Estas altas temperaturas en ambas bases fueron acompañadas por un flujo de aire cálido procedente del oeste y noroeste en toda la Península Antártica e islas Shetland del Sur, informó el gobierno de España en el marco del Día Mundial de la Meteorología, celebrado este 23 de marzo.

La Agencia Estatal destacó que dichos episodios de temperaturas altas, por sí solos, no constituyen evidencias del cambio climático. “Sin embargo, es muy probable que el carácter extremo de los mismos lo sea aún más en este contexto. Todo ello pone de manifiesto la necesidad de seguir monitorizando esta zona del planeta”.