*Menos mediático que Neymar, el mediocampista es considerado el mayor crack de la actual selección brasileña.

Otro País Noticias, Río de Janeiro, 6 de julio (Notimex).- El delantero Philippe Coutinho, menos mediático que Neymar, pero igual de determinante en Rusia, será de nuevo pieza clave para la selección brasileña, que este viernes enfrentará una prueba de fuego ante el equipo de Bélgica en los cuartos de final de la Copa Mundial de Futbol.

Con 26 años y afianzado en el futbol europeo, tras su paso del Liverpool al F.C. Barcelona, Coutinho se ha erigido en el “crack tímido” de la canarinha, tras exhibirse en la fase de grupos con dos goles y un pase de gol, pero sin hacer declaraciones rimbombantes como Neymar.

El rápido y técnico medio centro, que este viernes armará el ataque junto a Willian, será clave en un juego llamado a decidirse en el control del mediocampo, pues Bélgica tiene en esa área sus mayores figuras (Eden Hazard y Kevin de Bruyne).

Menos mediático y polémico que Neymar –acusado de exagerar en las acciones de los defensas–, Coutinho ha sido considerado el mayor crack de la actual selección brasileña en la Copa Mundial de Rusia en recientes encuestas de seguidores.

Fue precisamente su carácter tímido y su discreta vida familiar lo que motivó al F.C. Barcelona a ficharle en enero pasado por 160 millones de euros, en una operación del club español destinada a sustituir a otro gran jugador de rasgos discretos: Andrés Iniesta.

Ya en la ciudad rusa de Kazan para disputar este viernes los cuartos de final, el técnico de Brasil, Adenor Leonardo Bacchi “Tite”, anunció que recuperará al lateral izquierdo Marcelo y sustituirá a Fernandinho por Casemiro (sancionado) en la posición de medio de contención. “Es por criterio”, dijo “Tite” en rueda de prensa.

El juego ante Bélgica, al que Brasil accedió tras vencer por 2 a 0 a México, es percibido como una prueba de fuego, pues la remontada de la selección europea ante Japón (2-3) en apenas media hora mostró que no sólo el combinado de Neymar Junior puede hacer mucho daño en la línea de tres cuartos.