*Este guardián sería como el actual médico proctólogo, que brinda diagnóstico y tratamiento de las enfermedades del colon

Hoy en día existe un tratamiento llamado HIDROTERAPIA DE COLON que consiste en la introducción de agua a baja presión por el ano en el intestino grueso, limpiándolo así y favoreciendo la absorción de vitaminas y minerales. Pues bien, en el Antiguo Egipto ya la practicaban.

Tenemos constancia de esta práctica gracias a los papiros de Chester Beatty o de Ebers. Thierry Bardinet ha traducido estos papiros médicos, y con ellos el término “neru phuyt” (“berger de l’anus”, es decir: guardián del ano).

El Papiro médico Chester Beatty trata de diferentes hechizos y rituales encaminados a curar la migraña y ofrece algunos remedios de utilidad en proctología. Está datado aproximadamente en el año 1200 a. C. En él se describe detalladamente el oficio del “guardián del ano”:

Este guardián sería como el actual médico proctólogo, que brinda diagnóstico y tratamiento de las enfermedades del colon, recto y ano. Introducía una caña de oro en el ano del faraón y desde el otro lado soplaba con fuerza agua, con el fin de facilitar su digestión.

El resto del pueblo también se preocupaba por este aspecto. En las orillas del Nilo los egipcios hacían lo mismo con cañas para limpiarse y evacuar la zona y evitar enfermedades intestinales.

En Mesopotamia se utilizaba una calabaza vacía como recipiente de agua y un junco como conducto. También Hipócrates lo empleará para tratar algunas fiebres, popularizándolo después Galeno. Del mismo modo los nativos americanos usaban una vejiga animal como una jeringa.

El patrón de la proctología o de las hemorroides es SAN FIACRO (s. XVII), el primer hijo del rey de Escocia, que prefirió seguir la senda religiosa a suceder a su padre en el trono. Su fama se extendió rápidamente y acudía gente de todas partes a visitarle, también enfermos.Construyó un hospital para los enfermos que iban a consultarle; reteniéndolos dos días, les servía potajes con legumbres que él mismo cultivaba y que tenían la virtud de calmar las hemorroides. San Fiacro murió el 30 de agosto del 670, y este día se celebra su festividad.

 

. Está enterrado en una capilla en Saint Fiacre, en Brie, y es un famoso lugar de peregrinaciones no sólo para buscar remedio a las hemorroides, sino a las diversas afecciones anorrectales, intestinales y hemorragias rectales.

Como vemos, esta práctica no dejó de usarse nunca y se vio prolongada durante la Edad Media hasta nuestros días.