La crisis sanitaria detonó el consumo de alcohol, tabaco, mariguana y tranquilizantes, además de ansiedad, depresión, deseos de autolesión y pensamientos suicidas, alertan expertos

Fuente. Excelsior

Si antes de la pandemia México vivía una emergencia en salud mental, la crisis sanitaria empeoró la situación.

En los últimos meses se detonó el consumo de alcohol, tabaco, mariguana y benzodiacepinas entre los mexicanos, revelaron cuestionarios aplicados para detectar riesgos a la salud mental por covid-19, labor realizada por la Secretaría de Salud en coordinación con la UNAM.

En el marco del Día Mundial de la Salud, que se conmemora hoy, el estudio encontró que el consumo de dichas sustancias es la segunda causa, después de la violencia, por la que los mexicanos están solicitando ayuda en el contexto de la emergencia sanitaria.

Quienes refirieron abuso de alcohol tienen dos veces más posibilidades de sentir deseos de hacerse daño, morirse o haber pensado en la muerte. Los que consumen tabaco tienen tres veces más posibilidades de reportar dichas emociones y quienes consumen sustancias sicoactivas tienen hasta siete veces más probabilidad.

José Javier Mendoza, jefe de Área Médica en Servicios de Atención Psiquiátrica de la Ssa, advirtió que el consumo de sustancias siempre es un riesgo, pero se potenció.

Desde la llegada del covid hemos visto que la salud mental se convirtió en uno de los puntos más vulnerables. Esta pandemia nos enseñó que nuestra salud mental es más frágil de lo que creíamos”, reconoció.

Jacqueline Cortés, académica del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina de la UNAM, expuso que antes de la pandemia se vivía una emergencia en salud mental que se exacerbó.

Indicó que otras conductas de riesgo identificadas son ansiedad o síntomas depresivos.

 

 

ALERTAN POR FRÁGIL SALUD MENTAL
La pandemia de covid-19 detonó el consumo de sustancias como alcohol, tabaco, mariguana y benzodiacepinas entre los mexicanos.

A través de un instrumento para la detección de riesgos a la salud mental por covid-19, la Secretaría de Salud encontró que el consumo de sustancias es la segunda causa, después de la violencia, por la que los mexicanos están solicitando ayuda en el contexto de la contingencia sanitaria.

Violencia lidera riesgos para la salud mental

De acuerdo con el último informe del cuestionario aplicado por la Secretaría de Salud, en coordinación con la UNAM, las personas que han referido consumir alcohol en forma explosiva tienen dos veces más posibilidad de reportar deseos de hacer cosas para hacerse daño y/o sentir que se quieren morir, o haber pensado en la muerte; las personas que han señalado consumir tabaco tienen tres veces más la posibilidad de reportar tales emociones, mientras que las personas que consumen otras sustancias sicoativas tienen hasta siete veces más probabilidad.

En este contexto, José Javier Mendoza Velásquez, jefe de Área Médica en servicios de atención psiquiátrica de la Secretaría de Salud, advirtió que el del Día Mundial de la Salud Mental que se conmemora este 10 de octubre, detalló que, de 104 mil 875 personas tamizadas, 26 mil 90 reportaron violencia, 12 mil 408 consumo de sustancias, 10 mil 799 depresión, 8 mil 339 ansiedad generalizada, y 5 mil 562 situaciones de autolesión o pensamiento suicida.

20,090 Violencia

Otros casos detectados son estrés agudo en dos mil 965 personas, síndrome de bornout en mil 538 y somatización en 902.

En este escenario, el instrumento clasifica en riesgo alto a 12 mil 934 personas, en riesgo medio a 34 mil 766, en riesgo bajo a 25 mil 680 y sin riesgo a 16 mil 13 personas.

PUNTO VULNERABLE

A lo largo de los años, el problema de la salud mental había estado presente, pero nunca había estado tan latente; de manera particular desde la llegada del covid hemos visto que la salud mental se convirtió en uno de los puntos más vulnerables. Esta pandemia nos enseñó que nuestra salud mental es más frágil de lo que creíamos”, reconoció el especialista.

Al respecto, Jacqueline Cortés Morelos, académica del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina de la UNAM expuso que antes de la pandemia ya se vivía una emergencia de salud mental que se está exacerbando.

12,408 Consumo de sustancias

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que en diez años, es decir en 2030, la depresión será la primera causa de discapacidad entre adultos y jóvenes.

En México esta condición afecta a 9.2% de la población, es decir, alrededor de 12 millones de personas, número que estiman los especialistas, crecerá tras la emergencia sanitaria.

En cuanto a salud mental tenemos antecedentes muy importantes de que ha habido un aumento en la conducta suicida sobre todo en la población joven contemplada entre los 14 y 29 años; hoy por hoy es la segunda causa de muerte en población en este rango de edad, la conducta suicida y en estos tiempos con el confinamiento y con el impacto de la pandemia hemos visto que ha habido todavía más un aumento en este tipo de casos de conducta suicida; pero no solamente en cuanto a conducta suicida sino también secundario a la pandemia puede ser que se exacerben síntomas de ansiedad o síntomas depresivos que ya estaban previamente instalados en alguna personas que tienen esta predisposición genética a padecer estas enfermedades, puede ser que ya se hayan desencadenado”, alertó.

Según el instrumento para la detección de riesgos a la salud mental por covid-19, las personas que han dicho padecer depresión tienen nueve veces más la posibilidad de reportar deseos de hacer cosas para hacerse daño y/o sentir que se quieren morir, o haber pensado en la muerte.

10,799 Depresión

También, las personas que han reportado una enfermedad respiratoria o síntomas por covid-19 tienen dos veces más la probabilidad de referir estas emociones.

Ante este escenario, los especialistas coincidieron en la necesidad de invertir en salud mental, ya que actualmente México sólo destina 2% de su presupuesto a este rubro, 8 veces menor a la carga de enfermedad mental que se enfrenta en el país.

5,562 Autolesión y suicidio

Aunado a ello, también se tiene un déficit de especialistas, pues mientras la OMS recomienda cinco siquiatras por cada 100 mil habitantes, en el país sólo hay 3.7 por cada 100 mil y más de la mitad de concentran únicamente en la CDMX, Nuevo eón y Jalisco.

2,962 Estrés agudo

Posterior a esta pandemia de covid-19 puede haber algún tipo de pandemia en cuanto a impacto de enfermedades mentales y de ahí la importancia de invertir más recursos, no sólo o psicoeducación sino en tratamientos”, planteó la doctora Cortés Morelos, también presidente electa de la Asociación Psiquiátrica Mexicana.

Por su parte, el doctor Mendoza Velásquez, concluyó que con el alargamiento de la pandemia se favorece la aparición de enfermedades mentales como tal.

Ahorita (a 7 meses) ya estamos en tiempo de que aparezcan grandes trastornos particularmente la depresión, ansiedad generalizada y trastornos derivados del estrés. Hay personas que tuvieron síntomas pero ya se resolvieron, sin embargo hay un pequeño grupo en donde estos síntomas fueron siendo cada día más difíciles de resolver y aparecían más.

 

“QUE NOS VEAN”, DEMANDA PACIENTE CON DEPRESIÓN

La cancelación de consultas siquiátricas en el sector salud, debido a la pandemia de covid-19, orilló a María a buscar atención en la medicina privada.

1,538 Burnout y FPC

El equilibrio que había logrado, después de diez años de tratamiento para superar su depresión, peligraba. Sus síntomas se empezaron a exacerbar debido al confinamiento durante la emergencia sanitaria.

Estaba en mi casa y decía, no me quiero levantar, no me quiero bañar, estoy con ideas obsesivas, empiezo a estar muy irritable y a entrar en crisis.

Uno de los síntomas de la depresión es estar muy irritable y de repente ver que tu red de apoyo en la familia también está con desesperanza por la pandemia, te tira”, compartió.

10,799 Somatización

Ante la situación, que la estaba llevando a padecer una crisis sicótica por el encierro y la falta de atención médica, decidió hacer el esfuerzo económico de buscar la consulta de un siquiatra particular, que la ayudó para no tocar fondo.

Lamentablemente, tuve que recurrir a un particular para poder prevenir lo que venía de la pandemia. Me considero afortunada, pero imagínate ¿cuántos casos hay que no pueden ir a un siquiatra particular y pagar una consulta?

Participo en un grupo de ayuda que se llama Desafío, donde, de 40 compañeros, por lo menos 15 se pusieron mal y no todos tuvieron ayuda.

Ahora me siento mucho mejor, pero siento tristeza porque algunos de mis amigos están en el limbo, pues ante la falta de atención se están medicando de más y los estamos perdiendo. Por eso es importante que nos vean, que sepan que estamos aquí y que necesitamos atención médica, aunque siga la pandemia”, enfatizó.