Entre 10 y 12 de cada 100 migrantes reportados como desaparecidos durante su trayecto hacia Estados Unidos son niñas y niños menores de 12 años. Richard es uno de ellos, tenía seis años cumplidos cuando salió de Cuscatlán, en El Salvador, para emprender, solo, un viaje de más de siete mil kilómetros en busca de su padre en Los Ángeles, California. Una semana después de su partida nadie supo de él, su madre, Teresa, espera noticias desde hace tres años.