El presidente estadounidense Donald Trump anunció cambios a las reglas de la Ley Nacional de Política Ambiental (NEPA, por sus siglas en inglés), que requiere que las agencias federales reduzcan requisitos de estudios medioambientales para proyectos como construcción de minas, carreteras, infraestructura de agua y gasoductos.

“Por primera vez en más de 40 años hemos aprobado una nueva regla dentro de NEPA para acabar completamente con la disfunción burocrática del sistema”, aseguró el mandatario en conferencia de prensa.

“Queremos construir nuevas carreteras, puentes, túneles, carreteras, más grandes, mejores y más rápidos, y queremos construirlos a menor costo” señaló.

Dada la importancia de la inversión en infraestructura para el crecimiento económico, el presidente ordenó al Consejo de Calidad Ambiental (CEQ) que modernice las regulaciones de NEPA.

Con 50 años, la ley fue promulgada el 1 de enero de 1970, por el entonces mandatario Richard Nixon, y cumplir ahora “con los requisitos reglamentarios se ha vuelto innecesariamente complejo y lento, además retrasa importantes proyectos de infraestructura”, destacó la Casa Blanca.

Trump manifestó en un mensaje en el aniversario de NEPA; “si bien los objetivos de NEPA siguen siendo los mismos que hace 50 años, el proceso de revisión ambiental diseñado para mejorar la toma de decisiones se ha vuelto cada vez más complejo y difícil”.

Según datos del Consejo de Calidad Ambiental (CEQ por sus siglas en inglés), completar un proceso de declaración de impacto ambiental lleva en promedio unos cuatro años y para los proyectos de carreteras en particular, más de seis años y algunas revisiones décadas.

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