“¡NO AL PATRIARCADO!”

Desde niñas hemos sido violentadas, hemos crecido y nos siguen atacando, cuestionando, juzgando, nos llaman feminazis, putas,  histéricas, locas, brujas, verduleras, la agresión llega por todos lados, nos ven como objetos, como seres inferiores que sólo servimos para tareas menores, nos matan, abusan, humillan, nos enferman, ignoran….

Texto y Foto

Alejandra Campos

“Sí opino me desacreditas, si lloro me dices débil, chillona, dramática, si reclamo, me dices exagerada, sí me enojo, dices que estoy en mis días o menopaúsica, si me arreglo soy puta, insinuante, provocativa, sí estudio me dices que para qué si voy a cuidar hijos y lavar trastes, sí hago arte dices que estoy perdiendo el tiempo, sí dialogo soy chismosa….¿y cuándo me vas a dejar ser, y cuándo me vas a respetar, y cuándo me vas a dejar ser feliz y cuándo me vas a dejar vivir…? Mi humildad y amor es pendejez para ti y para el mundo, mi ser, será juzgado permanentemente 

“El día que una mujer pueda no amar con su debilidad sino con su fuerza, no escapar de sí misma sino encontrarse, no humillarse sino afirmarse, ese día el amor será para ella, como para el hombre, fuente de vida y no un peligro mortal”. Simone de Beauvoir

Se critica a una generación que educó machos, pero no se ve a todas estas mujeres jóvenes que han salido a marchar ¿saben quién las educó? ¿Se lo han preguntado? Las educamos todas aquellas que estamos hartas del patriarcado, del maltrato de la pareja, del maltrato del padre, hermano, primo, tío, abuelo, sacerdote, vecino, desconocido, por eso nos están matando, violando, violentando, porque a este patriarcado no le gustó que nos reveláramos en la educación de nuestras hijas, ya que estos años estuvimos abriéndoles los ojos que vieran lo que nos hacen, no pudimos salir a las calles porque estábamos educándolas haciéndolas fuertes, haciéndolas guerreras para la lucha, mientras ellos hacían lo suyo con los varones e hijas, mientras leímos a Simone de Beauvoir, Sor Juana, Rosario Castellanos, Virginia Woolf  “No hay barrera, cerradura, ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente.”….la guerra inicia en la familia, la guerra está en cada casa y ahora se ha hecho evidente, ya nadie lo puede ocultar, la mujer avanza a pasos agigantados y ellos se rezagan, sólo hay una minoría de ellos que nos quieren apoyar, y ellos van de la mano con nosotras. 

Necesitamos vivir en paz, necesitamos LIBERTAD, SEGURIDAD, AMOR Y RESPETO

“¡NI UNA MÁS!”